La historia de SMTHELSE
SMTHELSE nació de dos décadas entre bastidores en la moda internacional y de una pregunta sencilla: ¿y si el lujo consistiera en consumir menos, pero elegir mejor? Arraigada en la eficacia profesional y moldeada por el oficio de la peluquería, la marca convierte el cuidado capilar en un ritual personal. Un ritual que une resultados, emoción e individualidad.
Cada fórmula de SMTHELSE parte de la eficacia: activos concentrados en texturas densas que ofrecen más con menos. Hasta un 75 % menos de agua que un champú convencional, sin renunciar a los resultados.
Y cada fórmula termina en la emoción: Famara, la firma olfativa de la marca, creada junto al perfumista francés Patrice Revillard e inspirada en los recuerdos de Jon Kortajarena en Lanzarote. Una rutina diaria convertida en un ritual personal.
SMTHELSE ha sido creado para todo tipo de cabello, sin convenciones de género: una colección que celebra la individualidad por encima de la perfección y la expresión personal por encima de las expectativas. Sin alzar la voz. Sin ocupar más espacio. Simplemente mejor.
LA PELUQUERÍA
Jon Kortajarena creció en la peluquería de su madre, en España, en un entorno donde el cabello, las personas y la creatividad se encontraban cada día. Nunca fue solo cuestión de estilo. Era cuidado, era confianza y era esa atención particular que alguien te dedica cuando tiene tu cabello entre las manos. Ese es el recuerdo al que la marca vuelve una y otra vez.
LOS AÑOS SIGUIENTES
Después llegaron dos décadas en las pasarelas más prestigiosas del mundo. Campañas y desfiles con las grandes casas de moda, una carrera paralela como actor y una labor de activismo que amplió su mirada hacia la identidad, la representación y formas de vivir más conscientes. Una mirada cada vez más refinada sobre la imagen y una conciencia cada vez más clara de lo que faltaba.
El nombre
SMTHELSE significa algo más. Un cambio. Una alternativa. Una ruptura deliberada con los códigos en los que suelen escribirse el lujo, la belleza y la identidad. Elegancia en lugar de ruido. Intención en lugar de tendencia. Algo más pausado, más sincero y más conectado de lo que la categoría suele permitir.
En qué se convirtió
Una línea de cuidado capilar de lujo que redefine los clásicos con un romanticismo actual. Fórmulas suaves, aromas adictivos y un profundo respeto por la sostenibilidad. Cada producto nace de una dualidad: nostálgico y técnico, sensual y refinado. Formulado para todo tipo de cabello, creado sin fronteras de género y unido en toda la gama por Famara, una fragancia de alta perfumería que toma su nombre del pueblo de Lanzarote donde germinó la idea de volver. Una carta de amor al origen, reinterpretada para hoy.